ENTREVISTA A DAVE MUSTAINE

 

[Entrevista realizada para el The Daily Times por Steve Wildsmith - Noviembre 2009]

 

 

Adelante Soldado del Metal:

Dave Mustaine habla de su reinvención espiritual.

 
El ayudó a crear Metallica, y, después de perder su trabajo en esa banda, siguió adelante para crear otro pilar del genero que definiría el metal.
 
Como líder de Megadeth desde 1983, editó discos que continuamente lo fueron colocando en el escalón más alto del podio de los guitarristas de rock ‘n roll. Giró por el mundo, tocando para una generación de jóvenes headbangers que esperaban que saliera cada nuevo disco como cuando Moisés llevó aquellas tablas de piedra que Dios inscribió.
 
Nado en océanos de alcohol, se dio el gusto de meterse con todas las formas concebibles de excesos sexuales, y fumó, aspiró y tragó todas las sustancias, legales e ilegales. Pero en 2002, parecía que todo iba a llegar a un abrupto final cuando un accidente lo dejó incapaz de cerrar el puño izquierdo y hasta de agarrar una guitarra. Dave Mustaine se encontró a si mismo espiritual, emocional y mentalmente en ruina. Y después encontró a Dios.

 
Para los fanáticos que asocian la brutalidad y ferocidad del metal rápido marca Megadeth con la oscuridad y la destrucción, la profunda conversión de Mustaine fue un sismo. Pero, según dijo Mustaine al Daily Times en una entrevista reciente, su propio mundo estaba en pedazos, y la conversión al cristianismo fue la única manera que encontró para volver a unir los restos.
 
‘‘Tuve un momento de contemplación cuando mi brazo se destruyó, yo estaba en una colina y había una cruz en lo más alto’’ dijo Mustaine. ‘‘Fue uno de esos pensamientos; yo fui bautizado como luterano, fui llevado a ser Testigo de Jehová, me metí en la brujería y el Satanismo y la práctica de magia negra. Mi esposa estaba en otra cosa, yo pensaba que eso era un culto, volví a ser Testigo de Jehová pero no era feliz’’. ‘‘Mirando esa cruz, dije cuatro palabras ‘¿Qué tengo que perder?’ Y toda mi vida cambió. Fue difícil, pero no lo cambiaría por nada. Prefiero pasar toda mi vida creyendo que hay un Dios y después descubrir que no, a pasar toda mi vida creyendo que no hay un Dios y descubrir cuando muera que sí lo hay’’.
 
No solo Mustaine se convirtió al Cristianismo, sino que además se recuperó totalmente, aun cuando los médicos le dijeron que no volvería a tocar la guitarra y hoy es considerado el guitarrista de metal número uno del mundo por el escritor y seguidor del metal Joel McIver. Desde que irrumpió en la escena musical de principios de los ’80, tuvo que patear, morder, arañar y rasguñar en su camino al tope de la esa lista.
 
Nativo de California, Mustaine ya estaba solo a los 15 años. Atraído hacia el metal, empezó a tocar la guitarra a principios de los ’70 y en 1981, respondió a un aviso de una banda que buscaba un guitarrista líder. La banda era Metallica, y después de ser echado por abuso de alcohol y drogas en 1983, Mustaine rápidamente formó Megadeth, determinado a ser más rápido y más pesado que su antigua banda.
A pesar de la amarga rivalidad que duró casi toda la década del ’80, ambas bandas (y en menor medida Anthrax y Slayer) inventaron un subgénero del metal - thrash o speed metal; veloz, duro y brutal-, un estilo que alejó al metal desde la base blusera construida por Led Zeppelin o Black Sabbath hacia una forma de arte más salvaje.

 
Comenzando por su comercialmente exitoso y aclamado por la crítica debut de 1986 ‘‘Peace Sells…But Who’s Buying?’’, Megadeth seguiría adelante y vendería más de 20 millones de discos en los últimos 26 años, con siete nominaciones a los Grammy y seis discos de platino: "Peace Sells," el disco "So Far, So Good ... So What!" de 1988, "Rust In Peace", de 1990, ‘‘Countdown to Extinction", de 1992, "Youthanasia" de 1994 y "Cryptic Writings.", de 1997.

 
En el camino, la frontera metálica que el ayudó a crecer se expandió hasta el infinito. El Metal en sí mismo se ha fracturado en docenas de subgéneros diferentes, y cada uno le debe un poco a Megadeth, o según Mustaine, un montón.

 
‘‘Todos estos subgéneros se desarrollaron para ubicar a gente que no podía ir más allá del segundo lugar’’ dice. ‘‘Si tienes un subgénero, todos estos perdedores tienen un lugar donde mostrarse. Si tienes subgéneros, todos tienen su lugar bajo el sol, pero es confuso por toda esa fragmentación. Yo digo que pongamos a todas estas subcategorías de vuelta dentro del hard rock y heavy metal y veamos donde estamos parados’’.

 
‘‘Siempre somos etiquetados, la gente nos llama power metal, thrash metal, speed metal; en los Grammy, nos llamaron metal tradicional. Personalmente, no me interesa como nos llame la gente. Esta es una banda cuyo guitarrista creció escuchando a la Invasión Británica y le gusta el punk, la música clásica y el jazz, y eso se escucha en mi música’’.
 
Hubo un tiempo, sin embargo, en el que Mustaine no estaba tan seguro de si mismo o su banda. En el transcurso de la larga y problemática historia de Megadeth, las drogas provocaron continuos colapsos en el estudio y en las giras. En los últimos 26 años, casi dos docenas de miembros entraron y salieron por la puerta giratoria de Megadeth, y Mustaine estuvo bajo tratamiento por abuso de sustancias varias veces, en 1989, 1993 y recientemente en 2002, cuando un extraño accidente le provocó daños en los nervios que los doctores pensaban que serían permanentes.
 
Luego de su conversión al Cristianismo, sin embargo, se recuperó notablemente, y estaba determinado a seguir mucho tiempo así, sin importarle aquellos que se mofaron de su conversión por considerar que se había vendido.

 
‘‘La gente me gritaba, diciendo que era débil o que estaba tratando de ser copado’’, dice Mustaine. ‘‘La gente decía cosas de las bandas con quienes elegía tocar. El tema es que no quería empezar con el pie izquierdo, quería vivir según ese viejo dicho, ‘‘Si estás en duda, sale de ahí’’.
 
‘‘No quería meterme en esto y seguir viviendo mi vida como estaba. Cuando fui salvado, realmente quería cambiar. Entiendo que hoy las cosas no están tan duras como pensaba que estaban en ese entonces, pero estoy contento de haberme protegido (en el principio). No es ningún secreto que hay un montón de gente que me odia, trolls que suelen andar por Internet, tratando de lastimarme a mí y a mi banda’’.
 
‘‘La única razón por la que me duele es que mi hija lee esas cosas, y pienso que si tan sólo me sentara hablar con ellos, dirían ‘Guau, no pensé en eso’’, agrega.
 
Luego de recuperar su lugar como uno de los guitarristas privilegiados del rock, Mustaine volvió a girar regularmente con Megadeth. El disco mas reciente de la banda, ‘‘Endgame’’, fue editado este año, con el ingreso del guitarrista Chris Broderick, un músico a quien Mustaine le admite ser mejor de lo que él es.
 
‘‘Ser elegido como el guitarrista número uno del mundo es un regalo de Dios y estoy asombrado por eso, pero creo que Chris es mejor que yo, de todas formas’’, dice. ‘‘De todas maneras, no le doy mucho mérito terrenal a eso’’.
 
El quizá no, pero otros seguramente lo hacen; en la última ceremonia de los premios Metal Hammer Golden Gods en el Reino Unido, Mustaine fue coronado ‘‘Señor del Riff’’; en los premios Revolver Golden Gods 2009 de los Estados Unidos, el fue galardonado como ‘‘Dios Dorado’’. Y luego de haber incorporado una dosis saludable de humildad a su carácter al aceptar a Cristo hace 7 años, sigue siendo una leyenda del metal; algo que ninguna cantidad de humildad podrá controlar.
 
‘‘Toda esta gente que postea cosas negativas en Internet, son míos, no serían nada sin mí’’, dice, ‘‘Tengo el poder absoluto sobre ellos, el 100 por ciento del control, porque no pueden pasar un día si hablar de mí’’.
 
‘‘Yo no lastimo a nadie, yo soy un buen tipo’’, dice. ‘‘Si ser cristiano va a arruinar mi música, entonces ‘Endgame’ se descarriló no?.

 

 

 

 

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